Regalisto

Le compré un perfume a la mujer que me enseñó a regalar

El sábado 29 de agosto fue el cumpleaños de mi madrina. Está de viaje, vuelve el lunes 7, y recién ahí se lo voy a dar. Tuve varios días para pensarlo y el problema fue el de siempre: es una mujer que ya tiene todo. ¿Qué le comprás a alguien así?

Versiones de esta nota

  • Septiembre 2026 - le di el regalo y cuento cómo reaccionó
  • Agosto 2026 - la nota original, antes de dárselo

Resumen Turbo

¿Qué le regalás a alguien que ya tiene todo?

Algo que esa persona nunca se compraría para sí misma. Cuando alguien ya tiene lo material resuelto, y encima es de las que gastan su atención en los demás, el regalo que funciona no es el útil sino el que no sirve para nada práctico. A mi mamá le faltaba una pava y se la compré; a mi madrina no le falta nada, así que fui para el lado contrario.

¿Conviene regalar perfume si no sabés si ya lo tiene?

Sí, es de los pocos regalos caros donde repetir no es un problema, porque se gasta. Un adorno repetido es un adorno de más y un electrodoméstico repetido va al placard, pero un perfume repetido se va a usar igual cuando se termine el que está abierto.

¿Qué diferencia hay entre EDT y EDP en un perfume?

No son tamaños, son concentraciones de esencia. El eau de parfum ronda el 15 % y el eau de toilette entre 7 y 15 %. Más concentración es más duración en la piel y más precio por mililitro.

¿Conviene un perfume clásico o uno de moda para regalar?

Si no conocés bien el gusto de la persona, el clásico. Un perfume de hace décadas que se sigue vendiendo trae un dato que ninguna novedad te da: le gustó a muchísima gente durante mucho tiempo. Si conocés el gusto, ahí sí jugatela con algo nuevo.

¿Cómo saber si un perfume es original antes de comprarlo?

Leyendo los comentarios buscando la palabra "original" y no "lindo", que es la categoría donde más se habla de autenticidad, y mirando las fotos que suben los compradores. Si el precio está muy por debajo del resto de las publicaciones del mismo perfume, es una señal para desconfiar antes que una oportunidad.

Nota completa

Mi tía es también mi madrina, y de acá en adelante le digo madrina porque es como la tengo yo en la cabeza.

Hay algo que tengo que decir antes de contar qué le compré, porque explica todo lo demás: ella es la que sabe regalar, no yo. Tiene un ojo observador buenísimo y siempre te termina dando lo que te estaba faltando, incluso cuando vos no te habías dado cuenta de que te faltaba.

Mi primer reloj fue de ella. Buzos, cuando hacían falta buzos. Un viaje, cuando yo era chico. Nunca fueron regalos al azar ni de compromiso. Eran los de alguien que estaba prestando atención todo el año, no la semana antes.

El problema de regalarle a la que nunca falla

Todos los años, llegada esta época, arranco con la misma pregunta y no la resuelvo bien. Porque es una mujer que ya tiene todo, y porque el listón está alto: cuesta acertarle a la que siempre te acierta.

Me pasó algo parecido cuando salí a encuestar papás para el Día del Padre. Ahí conocí a Ignacio, que me dijo que materialmente no le faltaba nada, que lo único que quería era más tiempo con su hijo, salir, viajar. Cuando alguien ya tiene resuelto lo material, el regalo deja de ser una compra y pasa a ser otra cosa.

Por qué esta vez no busqué algo útil

En la nota de la pava eléctrica conté que lo que hace bueno a un regalo es haber estado prestando atención. Sigo pensando lo mismo. Pero acá hay una vuelta más que no había visto hasta que me senté a resolver esto.

Prestar atención no siempre termina en algo útil. A mi mamá le faltaba una pava y se la compré: atención y utilidad iban para el mismo lado. Con mi madrina no. A ella no le falta nada, y encima es de las que gastan su atención en los demás, no en sí mismas.

Para alguien así, el regalo atento es justamente el que no sirve para nada práctico. El que ella nunca se compraría, porque siempre hay algo más urgente o alguien a quien darle primero. Ahí me decidí: algo lindo, un poco caro, y sin ninguna función.

Qué compré

Un perfume. Ella es elegante, tiene mucho estilo y un sentido de la estética que yo no tengo ni de casualidad, así que fui para ese lado sabiendo que era terreno de ella y no mío.

Caja del perfume Carolina Herrera CH eau de toilette de 30 ml sobre una mesa de madera, el regalo de cumpleaños para mi madrina
Foto: @sabatie

Terminé llevando el Carolina Herrera CH, en eau de toilette de 30 ml. No lo elegí por olfato, que para eso no sirvo: lo elegí leyendo. Los comentarios repetían que es un clásico de esos que no fallan, las fotos de los compradores se veían bien, y en uno de los comentarios alguien confirmaba que le había llegado original.

Para alguien que no entiende del tema, ese es el mejor criterio disponible: no adivinar el gusto, sino apoyarse en el de mucha gente que ya lo compró.

El que quería y no compré

Antes de decidir le pregunté a un amigo que sí entiende de perfumes, marcas y estilos. Me recomendó el del taco, el Good Girl de Carolina Herrera, el del frasco con forma de zapato. Se lo había regalado a la madre en una ocasión, me dijo que a las mujeres les encanta y que la marca es excelente.

Ese era el que venía mirando. No lo compré por una razón nada elegante: me pasé de gastos este mes y todavía tengo pendiente el cumpleaños de mi hijo. Cuando volví a mirarlo además había cambiado de precio.

Lo dejo escrito igual porque la recomendación sigue siendo buena aunque yo no haya podido seguirla, y porque la mitad de las decisiones de regalo se toman así, no en el vacío.

EDT o EDP: qué mirar en un perfume de regalo

Comparando los dos aprendí lo que no sabía. Si estás en la misma que yo, esto es lo que te cambia la decisión:

  • EDT y EDP no son tamaños, son concentraciones. El eau de parfum ronda el 15 % de esencia y el eau de toilette entre 7 y 15 %. Más concentración es más duración en la piel, y también más precio por mililitro. No es marketing, es cuánta esencia hay adentro.
  • Los mililitros mienten sobre el precio. Un frasco de 80 ml no sale el doble que uno de 30. Entre presentaciones chicas y grandes de la misma línea, el precio por mililitro casi siempre baja bastante en la grande.
  • Clásico gana a moda cuando no conocés el gusto. Un perfume de hace décadas que se sigue vendiendo tiene un dato que ninguna novedad te da: que le gustó a muchísima gente durante mucho tiempo. Si conocés bien a la persona, jugatela con algo nuevo. Si no, el clásico es la apuesta segura.
  • Leé los comentarios buscando "original", no buscando "lindo". Es la categoría donde más se habla de autenticidad. Si el precio está muy por debajo del resto de las publicaciones del mismo perfume, es una señal para mirar dos veces antes que una oportunidad.
  • El tamaño chico no es un regalo menor. En perfumería 30 ml de una línea buena comunica más que 100 ml de una desconocida. Si el presupuesto aprieta, achicá el frasco antes que bajar la marca.

Con eso en la mano, la decisión entre el CH y el Good Girl deja de ser cuál es mejor y pasa a ser cuál entra en el presupuesto de este mes.

El regalo caro que casi no se duplica

Hay algo del perfume que no tienen otros regalos de este precio, y es lo que terminó de convencerme: aunque ya lo tenga, se gasta.

Un adorno repetido es un adorno de más. Un electrodoméstico repetido va al placard. Un perfume repetido es el mismo perfume que se va a seguir usando cuando se termine el que está abierto. Es de los pocos regalos caros donde acertar dos veces no es un problema, y para alguien que ya tiene todo, eso baja muchísimo el riesgo.

Cómo puntúa este regalo en Regalisto

Este artículo y el de la pava son el mismo sistema visto desde las dos puntas. La pava sacaba originalidad baja, practicidad máxima y precio/impacto bajo. El perfume da casi lo contrario: originalidad media, practicidad baja (no resuelve ningún problema) y precio/impacto alto.

Los dos son buenos regalos y ninguno se parece al otro. Por eso los puntajes son tres y no uno, y por eso un número bajo no es una crítica. Lo explico entero en cómo funciona Regalisto.


Actualización septiembre 2026: se lo di, con bastante retraso

No fue el lunes 7. Volvió de viaje pero enferma, así que no era momento para nada. Después el que anduvo ocupado fui yo, y se lo seguí debiendo semana tras semana. Terminó apareciendo recién este mes, en el cumpleaños atrasado de mi hijo: ahí, entre la torta y el resto de la familia, nos encontramos por fin.

Le di el perfume ahí mismo, pero le pedí que lo abriera después. No quería que el cumpleaños de mi hijo terminara siendo sobre el regalo de otra persona.

Al otro día me escribió. Me dijo que no me tendría que haber molestado con el gasto. Y me contó lo que en el fondo yo necesitaba saber: que no lo tenía, y que le encanta. Con eso cierra esta nota.

Me quedé pensando en una cosa igual. Ella lleva años acertándome sin que yo le diga nada, y a mí me llevó una semana, la consulta a un amigo y un rato largo leyendo comentarios de desconocidos. Hay gente que hace esto sin esfuerzo. Yo todavía lo estoy aprendiendo.

Publicado: septiembre 2026 · Texto y fotos: @sabatie